No puedo (ni quiero) dejar de recomendar una novelita (el diminutivo es por la corta extensión, no por la calidad) que he leído recientemente.
Se trata de Chamamé (Salto de Página) de Leonardo Oyola que ganó (compartido con otro grande como Biedma) el premio Dashiell Hammett de novela negra de la Semana Negra de Gijón.
La novela es tremenda. Si te gusta el género, duro con ella. Aquí os dejo la reseña que escribí para Best Seller Español:
Alma de western, historia de negro, forma de argot carcelario argentino y embalaje tarantiniano. Todo esto es la hiperviolenta Chamamé ( si quieres saber qué significa esta palabra, pincha aquí),
de Leonardo Oyola, que este verano se ganó el premio Dashiell Hammet de
la Semana Negra de Gijón. Con toda razón hay que decirlo, porque nos
encontramos ante una salvaje delicia.
La
historia respira una historia de western clásico, dos compañeros de
correrías y asaltos en las carreteras se dan caza (aunque ¿quién es
cazador y quién presa?) después de que uno traicione al otro. Los dos
son perros viejos y curtidos, hombres que no dudan en matar. Son el
Pastor Noé (un personaje brillante, fanático y loco que apabulla al
lector) y Manuel Ovejero, el Perro (un delincuente de pura cepa, que
con sus referencias musicales y cinematográficas constantes se forman
ante los ojos del público como un antihéroe violento y sin ley). Ambos
provocarán un río de sangre y destrucción en su brutal ajuste de
cuentas y cimentarán una relación de odio y dependencia hasta límites
más allá de la razón.
La historia, escrita en un bestial argot
hampón de aquel país que en muchas ocasiones rezuma poesía carcelaria y
de carretera, se muestra fragmentada en un experimento que recuerda
mucho al director de cine norteamericano Quentin Tarantino. Y qué decir
de su brutal tratamiento de la violencia y sus personajes...
Puro negro posmoderno, crudo y de carretera. Recomendable por bueno, original y por excesivo.Tags: oyola, chamamé, novela negra, premio