A Woody no le sientan bien los aires mediterráneos

Woody, Woody, Woody, con todo lo que habíamos oído hablar y con la expectación que se había creado con tu primera película "española", qué poco nos ofreces. Para ser tú, se entiende.
Por fin he visto Vicky Cristina Barcelona (qué título más horroroso, por cierto: tampoco era cuestión de emular a la película de Willyam Wyler con Audrey Hepburn y Gregory Peck y haberla titulado Vacaciones en Barcelona, pero ese título... ¿Os imagináis como sonaría este título Rett Scarlata Atlanta? ¿A qué sabéis que peli es? ¿Y aguanta la comparación? Es mi opinión, aunque para gustos colores, y para títulos, más) y me decepcionó.
No fue una decepción mayúscula como la de Asesinato Justo, de acuerdo. La historia no está mal pero no es que sea muy llamativa en exceso, a priori, y a veces se hace bastante evidente. Después la genialidad del neoyorquino para los diálogos está con cuentagotas y, sorprendentemente, los mejores están a medias entre inglés y español. La Barcelona que retrata Allen, y de la que tanto se había hablado, es de guía turística para dummies, elemental y de postal barata (sale mil veces más hermosa Oviedo) y no hace justicia a la bella ciudad mediterránea. El trio protagonista es flojito, Javier Bardem, que es buen actor y con muchas posibiliades y recursos pero un tanto sobrevalorado, cumple al igual que Rebecca Hall. Scarlett Johansson, que además de guapa antes pensaba que estaba llamada para ser gran actriz, está flojísima y a veces parece perdida. Eso sin contar, algún desliz como llamar "artista catalán" a un paisano de Asturias como es el personaje de Bardem.
Mención aparte para esa superflua e inútil (a la vez que cansina) voz en off que chirría cada vez que aparece. Qué recurso más simplón y tan poco digno (por lo mal utilizado que está, no en hablo en general por supuesto) para un cineasta de la talla de Woody Allen.
Alguno pensaréis que menos mal que mi decepción no había sido mayúscula... Pues no y la simple razón es que en un momento dado del metraje entra en escena una actriz, que no es muy santa de mi devoción, pero que en esta película está rabiosamente genial, espléndida y soporta un personaje maravilloso que da vida, color y alegría a una film del que hasta ese momento poco se podía esperar. Es Penélope Cruz la que salva la película, hasta el final, y la convierte en una película simpática culminada con una grandísima interpretación: la suya.
Si sólo por eso merece ver la película. Pues quizá os diría que sí. Para mí ha sido una sorpresa y Cruz ha acabado de entrar en mi clasificación personal de buenas actrices.
Si esta película es lo mínimo que se le puede pedir a Woody Allen. Rematadamente no. Esta película la podría haber firmado un debutante y se habría congraciado con el público y la crítica. Siendo de Woody Allen... espero que vuelva a Nueva York o Londres, cuanto antes.

