S?bado, 18 de octubre de 2008

La figura del Ché Guevara me parece, como a miles de personas, una figura histórica sumamente interesante. Para mi no es alguien inspirador, en general, pero si muy atractiva.

Por esa razón, y porque indudablemente su peripecia vital fue apasionante, vi el otro día la película Che, el argentino de Steven Soderbergh. Me gustó. La película funciona bien como bioepic y como bélica: está muy bien rodada, con medios y con un reparto, con Benicio del Toro a la cabeza, muy competente.

Sin embargo, me esperaba algo más. Un acercamiento más profundo al hombre y no al mito. El Ché fue un hombre con sus grandezas y miserias, fue un idealista que pensaba que la única manera de imponer sus ideas, lo que el creía correcto, era a tiros (algo que para mi resulta tremendamente cuestionable, porque creo que los buenos ideales conseguidos con violencia y malas artes nacen corruptos si no muertos).

A la película de Soderbergh sólo le falta ponerle dos alitas de ángel al Ché, beatificarlo casi. Y de paso deja preparada un fuerte crítica a Fidel Castro para la segunda parte. Se vuelven a quedar en el mito, en la foto archifamoso del Ché con sus barbas y su boina con estrella roja.

En cualquier caso la película está bien y no me extrañaría en absoluto que este papel le diera a Del Toro una nominación, o el mismo Oscar al mejor intérprete. Ya veremos.

Así que, por el momento, sólo puedo decir que me gustó bastante más el acercamiento a la formación juvenil del personaje que hizo Walter Salles en su Diarios de Motocicleta, que es una película más modesta, que puede funcionar como precuela  de ésta (en sentido figurado, entendámonos), pero cuyo acercamiento al personaje, también bastante positivo, me pareció mucho más interesante.

Tags: che, benicio del toro, diarios de motocicleta

Publicado por Detective_en_paro @ 22:21  | Cine
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